MEX480. CIUDAD DE MÉXICO (MÉXICO), 20/04/2026.- Fotografía cedida por la Presidencia de México, que muestra a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum (c), hablando en una reunión con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer (c-i), este lunes, en Ciudad de México (México). Sheinbaum recibió a Greer para abordar la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en la segunda ronda de negociaciones bilaterales, y destacó que ambas partes están "avanzando positivamente". EFE/ Presidencia de México /SOLO USO EDITORIAL/ NO VENTAS/ SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)
México y Estados Unidos acordaron iniciar la fase de negociación formal del T-MEC el próximo 25 de mayo. El Gobierno federal y el sector empresarial buscan blindar el libre comercio y garantizar la certidumbre jurídica a la inversión extranjera.
La cúpula empresarial de México y las autoridades de la Secretaría de Economía han trazado una ruta crítica para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). El anuncio del inicio de mesas formales este 25 de mayo marca un punto de inflexión en la agenda bilateral, en un momento donde la relocalización de empresas (nearshoring) exige reglas claras y estabilidad en las cadenas de suministro de Norteamérica.
Desde la perspectiva de la administración mexicana, la prioridad es mantener el acceso preferencial al mercado estadounidense, evitando la imposición de aranceles que podrían desestabilizar sectores clave como el automotriz y el agroindustrial. Por su parte, la representación comercial de Estados Unidos (USTR) ha mostrado interés en revisar capítulos específicos sobre reglas de origen y estándares laborales, temas que serán el núcleo de las discusiones en las primeras sesiones de trabajo.
Estrategia de Certidumbre y Suministro El sector privado, encabezado por el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), ha manifestado que este diálogo no debe interpretarse como una reapertura total del tratado, sino como una actualización necesaria frente a los desafíos tecnológicos y ambientales actuales. “El objetivo es fortalecer la competitividad de la región frente a otros bloques económicos”, señalan fuentes cercanas al proceso.
La estabilidad del tipo de cambio y la confianza de los inversionistas dependen directamente del tono que tomen estas negociaciones. México apuesta por una postura técnica, alejada de la retórica política electoral, enfocándose en la resolución de controversias pendientes en materia energética y de maíz transgénico que han tensado la relación en meses previos.