La OMC llama a la calma ante el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius, que dejó tres muertos. El barco llegará a Tenerife y 14 españoles harán cuarentena en el Hospital Gómez Ulla de Madrid.
La Organización Médica Colegial de España (OMC) ha emitido una postura oficial para solicitar prudencia a la población ante el reciente brote de hantavirus registrado a bordo del crucero MV Hondius. Hasta el momento, esta emergencia sanitaria en alta mar ha cobrado la vida de tres personas y mantiene a ocho pasajeros como infectados confirmados.
Ante la inminente llegada de la embarcación a la isla de Tenerife, en las Islas Canarias, el presidente de la OMC, el doctor Tomás Cobo, subrayó que el sistema sanitario se encuentra totalmente preparado. El médico solicitó abordar el tema con “prudencia y serenidad”, destacando que España dispone de un sistema sólido con profesionales “altamente cualificados y estructuras capaces de responder ante enfermedades infecciosas complejas”.
A diferencia de los virus respiratorios de transmisión masiva, el hantavirus es una enfermedad de origen zoonótico, lo que reduce drásticamente el riesgo de un contagio descontrolado de humano a humano. En este contexto, el doctor Cobo fue enfático: “Esa capacidad debe generar confianza y tranquilidad”, afirmando que “no estamos ante un escenario comparable al vivido durante la pandemia de la covid-19”.
Protocolo de contención y repatriación El crucero atracará en Tenerife en los próximos días, punto desde el cual se coordinará la repatriación de sus 147 pasajeros. El protocolo para los ciudadanos locales se ejecutará de la siguiente manera:
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Los 14 pasajeros españoles serán trasladados directamente a Madrid.
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Serán ingresados en el Hospital Militar Gómez Ulla.
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Cumplirán una estricta cuarentena de 42 días bajo la supervisión de la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel (UATAM).
Finalmente, el líder de la OMC advirtió sobre los peligros de la desinformación en tiempos de crisis. “La ciudadanía necesita información clara, proporcional y basada en criterios médicos y científicos, evitando debates estériles que llevan a alarmismos innecesarios que sólo contribuyen a aumentar la inquietud social y restar confianza en las instituciones”, afirmó Cobo, exigiendo dejar este tema fuera de la confrontación política.