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El Comando Sur de los Estados Unidos confirmó el ataque con armamento cinético a una segunda embarcación en aguas internacionales del Pacífico Oriental bajo la presunción de actividades de narcotráfico, registrando un saldo de dos tripulantes fallecidos.
El Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM) confirmó la ejecución de un nuevo ataque armado en aguas internacionales del Océano Pacífico Oriental contra una embarcación de perfil bajo, bajo el cargo de estar vinculada a redes de narcotráfico internacional. De acuerdo con el reporte oficial emitido por la institución militar el miércoles 27 de mayo de 2026, los dos tripulantes masculinos a bordo de la nave fallecieron en el lugar del impacto, incrementando el balance de bajas reportadas en el marco del despliegue denominado operativo “Lanza del Sur” (Southern Spear).
El operativo fue coordinado por la Fuerza de Tarea Conjunta bajo las directrices estratégicas de Washington, cuyo mando justificó la acción letal mediante argumentos de seguridad nacional y el combate a organizaciones criminales globales. Los registros multimedia distribuidos mediante los canales informativos de las fuerzas armadas muestran un impacto de alta energía que destruyó la estructura de la lancha de manera inmediata, impidiendo la supervivencia de quienes la operaban.
Esta intervención representa el segundo ataque registrado en la misma semana en rutas de tráfico marítimo del Pacífico. De acuerdo con informes de agencias periodísticas internacionales, la campaña militar iniciada en el segundo semestre de 2025 ha acumulado una cifra superior a las 185 muertes en ataques registrados en aguas del Caribe y del Pacífico Oriental. Las agencias locales y observadores civiles han señalado que la administración estadounidense mantiene estas operaciones navales bajo la premisa legal de encontrarse en un “conflicto armado” contra estructuras criminales de América Latina.
El Comando Sur de los Estados Unidos, encabezado por el General Francis L. Donovan, declaró formalmente a través de un comunicado emitido por su oficina de prensa que:
“La Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur llevó a cabo un ataque cinético letal contra una embarcación operada por Organizaciones Terroristas Designadas. La inteligencia confirmó que la embarcación transitaba por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico oriental y participaba en operaciones de tráfico de drogas”.
El mando militar precisó además que ninguna fuerza ni personal militar estadounidense resultó herido o afectado durante el desarrollo de la maniobra de interceptación.
Por su parte, organizaciones independientes de derechos humanos y reportes de la agencia Associated Press (AP) precisan que las autoridades militares de Estados Unidos no han presentado de manera pública evidencias o cargamentos de estupefacientes incautados tras los bombardeos, debido a la destrucción de las naves en alta mar. El protocolo subsiguiente contempla la notificación regular a la Guardia Costera de los Estados Unidos para ejecutar la búsqueda de restos o posibles supervivientes en el perímetro del siniestro, aunque en este evento específico se descartó la presencia de sobrevivientes en la periferia de las aguas internacionales afectadas.