Ciudadanos denuncian el colapso del sistema de drenaje en el Arroyo de las Cachinches, donde aguas residuales de 10 colonias terminan en sembradíos de alfalfa y maíz ante la omisión de SAPASMA y CONAGUA.
La crisis ambiental en San Miguel de Allende ha alcanzado un punto crítico en la zona de San Miguel Viejo. Habitantes de la región han documentado cómo miles de litros de aguas residuales, provenientes de fraccionamientos como Infonavit Malanquín, San Javier y Las Brisas, son interceptados ilegalmente para el riego de parcelas agrícolas en lugar de ser conducidos a la planta tratadora municipal.
El foco de contaminación se origina en una alcantarilla colapsada en el Arroyo de las Cachinches, justo debajo de las vías del tren. Según testimonios recolectados, ejidatarios locales han modificado la infraestructura para desviar el flujo hacia cultivos de alfalfa, maíz y calabaza. Esta práctica no solo infringe las normas oficiales mexicanas de salud, sino que alimenta el crecimiento de lirio acuático en la Presa Allende, un problema que el gobierno local ha intentado combatir con inversiones millonarias sin atacar el origen: las descargas crudas.
A pesar de las denuncias interpuestas ante el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado (SAPASMA), la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y la Jurisdicción Sanitaria, el ciudadano denunciante, identificado como el señor Juan, señala un “vacío de autoridad” donde cada instancia deslinda su responsabilidad. Mientras tanto, la zona ahora cuenta con desarrollos habitacionales, escuelas y centros religiosos que conviven con los gases metanos y la exposición directa a patógenos.
El impacto ambiental se extiende a la cuenca de la Presa Allende, ya que el agua contaminada se filtra al subsuelo y llega al vaso de la presa sin tratamiento previo, agravando la degradación del ecosistema.
San Miguel de Allende, SAPASMA, Aguas negras San Miguel Viejo.